¿Quién Soy?

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Vivo en una piña debajo del mar, En algún lugar dentro del planeta irrealidad..., New Zealand
Pienso que quizá la única virtud que realmente poseo, es la de no conocerme lo suficiente como para que me guste hablar de mi. Yo siento con los dedos y respiro con los ojos, por eso me gusta más respirar en colores y ver en blanco y negro. Verdades hay muchas, pero se saben pocas, y eso es lo que nadie comprende. Prefieren mentirse a ellos mismos que darse cuenta de que viven en una mentira andante, que nadie es dueño de su vida al final, que todos somos esclavos de algo. Yo, lo acepto, y por eso soy libre. Soy como la tinta con la que se escriben palabras en la arena, esperando que el mar las borre... Y me encanta.

¿Cuántos Sois?

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Cobardía

Yo, consciente de mi inconsciencia, me reto a pasar una noche entera, en vela, entrelazada entre mis sábanas congeladas. Creo que aún le doy demasiada importancia el hueco que noto bajo mis brazos (antes, imaginariamente ocupados por otro par de brazos).


Yo, consciente de lo mal que se me da sentir y dar muestras de ello, voy retrocediendo hasta rincones insospechados, casi desapareciendo por instantes (cruel, el tiempo, siempre, me recuerda que se me van los días irremediablemente).


Yo, consciente de que ello no ayuda a superar altercados, tales como la sensación de estar siendo observada por mi reflejo, tengo tendencia a olvidarme de que hay que fijarse en las cosas pequeñas de la vida. Que aunque parezcan insulsas, ayudan.


Yo, consciente de que siendo lo que soy solamente conseguiré seguir siendo yo misma conmigo, prefiero no ocuparme de las sensaciones que en mi despiertan emociones guardadas bajo llave.


Reconocer la cobardía propia es de valientes, así que no digan nada y seguiré siendo considerada como cobarde.


Ayer me soñé
prendida
de unos labios
que no eran los míos.


Tal fue el miedo
que al despertar
sentí,
que busqué en las estelas
de mis sueños indecisos
algún tipo de secuela
provocada
por algo así.


Lo único que encontré
fue el temor
que siempre le tendré
a confiar en mi.

9 comentarios:

Esme dijo...

No hay que "enconcharse" dentro de una caja, todos podemos ser valientes, el tiempo nos da valor.
Nos ayuda a apoyarnos en nosotros y no en otros brazos, aunque estos dejen huecos muy grandes.

Pilar dijo...

Solo desnuda frente al espejo, reconociendo el miedo que nos atenaza, podemos comenzar a ser valientes.

Ya vendrá el otoñó y se caerá la caja

Mar. dijo...

El cobarde es como un borracho, pero usando el miedo, asi pues, el primer paso es aceptarlo, el segundo; dejar de serlo.

Tus entradas tan preciosas y sinceras, como siempre ^^

Besos!

Weirdo dijo...

Simplemente...♥

Lucia dijo...

Nunca hay que rendirse, incluso si has perdido lo mas importante.

Me ha encantado.
Besos.

Beautiful Disaster dijo...

Esas cosas pequeñas de la vida son las que muchas veces nos salvan cuando todo lo demás parece perdido.

Que andes bien!

manu dijo...

Tú, inconsciente de consciencia dejas que te guíe el mundo cuando deberías guiarlo a él.

Reconocer la cobardía es cosa de valientes pero esconder la valentía es cosa de cobardes.

Besa, ríe, llora, sé tú misma pero para el mundo.

Me gusto tu publicación :D

La sonrisa de Hiperión dijo...

Y que quieres que le hagamos si lo más fácil es ser un cobarde...?


Saludos y un abrazo.

don vito dijo...

hola, bello blogg, bella entrada,te enontré en un blogg común, si te gusta la poesía te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
muchas gracias, buen día, besos

Un premio ^^

Un premio ^^
Gracias!